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SOS de la ganadería extensiva andaluza

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La que puede ser una gran solución para la amortiguación del cambio climático corre riesgo de desaparecer
AUTOR: Francisco Casero
FUENTE:   https://sevilla.abc.es/agronoma/noticias/analistas/sos-ganaderia-extensiva/#vca=rrss-inducido&vmc=abcdesevilla&vso=tw&vli=noticia.post&ref=https://www.fnmaker.com/twitterforpage/tab/
FECHA:   07 may 2020 - 00:00:00

La crisis que estamos viviendo debido al coronavirus, puede acabar definitivamente con la ganadería extensiva. La ha cogido económicamente muy enferma y debilitada, y su capacidad de resistencia es prácticamente nula frente a las consecuencias comerciales de esta enfermedad.

El grave riesgo sanitario del coronavirus afecta a todos los sectores de la sociedad, y por tanto también a la ganadería en general pero, como ocurre en todas las crisis, hay algunos sectores marginados para los que son especialmente graves, porque se encuentran en una situación de vulnerabilidad extrema. Y esto es lo que le ocurre a la ganadería extensiva, que estaba inmersa ya en una profunda crisis económica (desde hace décadas) y la aparición contundente de esta enfermedad puede llevarla a riesgo de desaparición si no se toman pronto medidas para evitarlo.

Medidas que deben ser de tal potencia que tienen muy poco que ver con los 40 millones de euros que anuncia la Consejera de Agricultura que va a destinar a este sector procedentes de los fondos del PDR (2014 – 2020), que llegarán tarde y a muy pocos ganaderos.

Comprendemos la gravedad de los momentos en los que nos encontramos, y somos conscientes de la necesidad que existe de que todos ayudemos a salir de esta nueva y excepcional situación. Por ello rogamos se entienda esta llamada (SOS) como muestra de colaboración y no como un reproche a nadie.
Situación de partida

Si hacemos un análisis de la situación, llegamos a conclusiones como que en Andalucía el 60% del territorio son tierras no cultivables, y de ellas más de 3.300.000 son hectáreas clasificadas oficialmente en los Anuarios de Estadística Agraria como superficies pastables (Pastizales, Prados, Barbechos, Eriales, Monte Abierto – Dehesas y Monte leñoso). Se trata por tanto de un extenso territorio, mayor que cualquier otro tipo de cultivo, al que hay que poner en valor mediante el aprovechamiento racional de los recursos naturales que anualmente produce, en forma de riqueza verde andaluza, porque actualmente está siendo desaprovechada.

La recolección de esta importante cosecha solo se puede hacer mediante el uso de animales en pastoreo, que se comportan como auténticas máquinas de recolección, transformando los pastos en alimentos de extraordinario valor nutritivo para la población.

Máquinas que no necesitan combustibles fósiles, y que no solo no contaminan, sino que establecen y mantienen en el campo grandes sumideros de carbono, en forma de ecosistemas equilibrados, de los que forman parte, como es el caso de nuestra emblemática dehesa que, manejada adecuadamente, es capaz de captar hasta cinco toneladas de CO2 equivalente por hectárea, y que tiene un valor en el mercado europeo de derechos de emisión de CO2, de más de 100 euros por hectárea. Todo un ejemplo milenario de la Economía Circular que hoy todo el mundo anhela, para poder cumplir con el Acuerdo de París (2016).
En términos económicos

Por otro lado, el aprovechamiento racional de la cosecha de los pastos existentes en este extenso territorio mediante animales pertenecientes a nuestras razas autóctonas es tan importante que, valorada a precios actuales de la Unidad Alimentaria en el mercado, supondrían unos ingresos económicos para nuestra Comunidad Autónoma próximos a los 300 millones de euros. Nos referimos solo y exclusivamente al valor de cosecha de los pastos.

Andalucía está a la cabeza de España en cuanto a razas autóctonas se refiere. Tenemos una amplia cantidad y variedad de las mismas en todas las especies, bovino, ovino, caprino, porcino, etc. Razas que han sido modeladas genéticamente a lo largo de los siglos, que están adaptadas a todos los suelos y tipos de pastos, y que demuestran una gran capacidad de resistencia frente al medio natural y a las enfermedades.

Se trata de un tesoro genético, de valor incalculable, que estamos obligados a conservar porque además de producir unas extraordinarias carnes de calidad diferenciada son herramientas indispensables para el mantenimiento y conservación de nuestros Espacios Naturales Protegidos, que ocupan alrededor del 30% de todo el territorio andaluz. Labor extraordinariamente beneficiosa para la sociedad (bienes públicos) que nunca ha sido debidamente compensada económicamente por parte de la Administración, a pesar de las recomendaciones de Bruselas.

El ganado autóctono y sus cruces es el que debe pastorear, y pastorea todavía cuando lo dejan, en las 3.300.000 hectáreas de tierras de pastos que hay que aprovechar racionalmente si no queremos desaprovechar la cosecha que nos ofrece la naturaleza, muchas veces de forma casi gratuita.

Son casi 3.000.000 las cabezas de ganado que existen en las más de 20.000 explotaciones ganaderas extensivas de Andalucía; a los que desgraciadamente los propietarios o ganaderos les pierden todos los años alrededor de 60 millones de euros, que ellos suplen con su abnegado trabajo y su pérdida de patrimonio. Por eso están descapitalizados, sin liquidez y muchos tienen que abandonar sus explotaciones (varios miles todos los años, sin sustitución).
Ayudas autonómicas

Ante esta situación, la Consejería de Agricultura ha anunciado una línea de ayudas para la Ganadería extensiva de 40 millones de euros. Lógicamente hay que agradecer cualquier esfuerzo que haga la Administración para corregir la gran injusticia que se está produciendo con la ganadería extensiva desde que empezamos a aplicar la PAC en España, basada en la productividad y en unos injustificados Derechos Históricos.

Pero la Administración sabe muy bien que esta ayuda anunciada, está convocada y corresponde a la parte de ayudas de concurrencia competitiva, previstas en el Programa de Desarrollo Rural (2014-2020) desde la campaña 2015. Es decir, ni es nueva, ni va a llegar a todos los ganaderos. De hecho, ya han dicho que va a llegar a 1.400 ganaderos de las 20.000 explotaciones que existen, y va a afectar a 240.000 hectáreas de las 3,3 millones de hectáreas de pastos. Esto significa que, cuando llegue (¿Cuánto tiempo tardará todavía?) va a ser un soplido de aire fresco solo para el 7% de los supervivientes de un sector de ganaderos que están a punto de desparecer, si no se toman medidas como decíamos antes certeras, suficientes e inmediatas.

Como todo escrito que quiera ayudar debe terminar con una propuesta, hacemos la siguiente. La ganadería extensiva es la mejor alternativa global existente para aprovechar racionalmente los recursos de las tierras no cultivables y una de las mejores soluciones para cumplir con los compromisos de amortiguación del cambio climático (Acuerdo de París) y evitar el tremendo problema de la despoblación.
La nueva PAC

Hay que aprovechar estos momentos, en los que se está elaborando el Plan Estratégico de la nueva PAC (2021-2027), que obligatoriamente tiene que ser más verde que la anterior según está acordado ya por las Autoridades europeas, para incluir a las hectáreas de pasto y a su ganado por el valor como Sumideros de Carbono en las mejores condiciones que existan de Ayudas a la Renta para las tierras de cultivo, tanto en los Pagos Directos (Primer Pilar) como en el Segundo Pilar (Desarrollo Rural), teniendo en cuenta que cumplen un papel imprescindible para alcanzar los objetivos previstos en la PAC por la Unión Europea con respecto a la amortiguación del Cambio climático y la fijación de la Población Rural.

Además, hay que establecer las estructuras administrativas necesarias para conseguir canales de comercialización cortos, locales, diferenciados y específicos, capaces de revalorizar la calidad extraordinaria de sus producciones